Sin duda una de las obras cumbres del cómic, tal y como opina mucha gente. Si te suena Frank Miller de Sin city o 300 aquí el dibujo no es del mismo estilo y lo que destaca ante todo es la historia. Miller nos presenta un Batman crepuscular, un cincuentón que incluso tiene problemas con algunos enemigos más jovenes. El encanto de Batman, además de lo tenebroso de su estética reside precisamente en su vulnerabilidad ya que no disfruta de superpoderes. Y eso es lo que se refleja en este largo cómic. En general se desmitifica a todos los personajes de su entorno, incluso al mismisimo Superman (además asistiremos a un duelo contra este aparentemente desigual). Simplemente imprescindible.