En general los noticiarios autonómicos gustan porque cuentas las cosas más cercanas a tu entorno; pero al poco tiempo te vas dando cuenta que estos telediarios no dejan de estar en manos del gobierno autonómico de turno y al final el mensaje subyacente que va calando es muy evidente: qué bien hacemos las cosas aquí y qué mal las hacen los demás. El Teleberri vasco es un claro ejemplo, donde abundan las noticias contrapuestas donde se habla de una problema que ha sucedido más allá del Ebro y a continuación del plan o la actuación del Gobierno Vasco respecto a ese tema. En estos teleberris todo va bien salvo alguna noticia de crónica negra o una inundación. Cuesta darse cuenta porque todo te parece simpático pero luego te dan ganas de evacuar. Lo malo es que seguirá así y lo cierto es que en todas partes cuecen habas.