Me refiero naturalmente a la competición de fútbol ¡cómo no! una competición que paraliza paises y que despeja las calles de tráfico. Un evento en el que todo el mundo espera mucho pero luego se lleva una bofetada. Es lo que ocurrirá con toda probabilidad esta noche cuando la selección española, tan fuerte, tan jugona, tan favorita, se topará con Italia y su dilatada experiencia en ganar en el minuto 94 empujando el balón con el codo, y con apenas una tarjeta amarilla por sus agresiones. Sin duda será mejor opción coger esa peli que tenías pendiente de ver y echarle un ojo. Porque incluso los más ilusionados como Holanda ya se han llevado un palo...