Parece que todas las compañias energéticas se empeñan ahora en salvar el mundo (supongo que antes de que se acabe y ya no lo podamos exprimir más), y tras el de Repsol nos llega este anuncio lleno de ternura y de buenas intenciones que trata de llegar a los corazones de los espectadores (y de paso a sus bolsillos) y tranquilizar las conciencias de los accionistas. Y encima no es el único. Uno no puede evitar la sensación de imaginar que detrás de toda ese lenguaje esperanzador se oculta un Monty Burns encorvado frotandose sus garras mefíticas y diciendo aquello de "excelente"... cogan su anuncio y adminístrenselo por via rectal al menos tres veces al día. Por si lo no habías visto aún
www.ateneupopular.com/2008/05/18/endesa-voy-a-tener-un-hijo/