Sin duda uno de los acontecimientos más esperados por todos. Aquí no se elige ni rey ni reina del baile, tampoco hay que ir de esmoquin ni si quiera con pareja; y nadie va a sabotear el ponche. Eso es cosa de las películas. Basta con ir con la gente de clase y juntarse, digamos, en una sidrería que es lo típico del norte: como no hay forma de pillar siempre hay bien de alcohol para pillarte otras cosas. Entre la sal gorda de la comida y el alcohol ¡así de bien nos conservamos oiga! Aquí tenemos una de ejemplo, la del insti
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