Antes de ir a verla empiezas a imaginar lo que te espera: un protagonista poco interesante, un malo mucho mejor y más carismático, unos efectos muy buenos, un poco de mensaje y una historia que te deja indiferente. La única esperanza es que la música sea buena porque estaba claro que tenía que sonar el Iron Man de los Black Sabbath; en fin, resulta que suena al final y el resto efectivamente se cumple: todo es totalmente previsible, incluyendo la frase que pronuncia Stark en la rueda de prensa que cierra la peli. Debiera ponerle un rojo como el traje del hombre de hierro pero lo pongo en naranja por Jeff Bridges calvo y malvado, con unas pintas como el rasputín de Hellboy. Vamos, la peli es prescindible y todo lo interesante lo puedes ver en el trailer. Aquí tienes un artículo con spoilers, que tampoco es que importe mucho
www.blogdecine.com/2008/05/05-iron-man-tony-stark-el-heroe