Lo peor no es que las televisiones sigan ofreciendo estos programas, lo triste es que la peña se lance como loca presentarse a los castings y a ponerse delante de las cámaras para hacerse el seppuku (
es.wikipedia.org/wiki/Seppuku) ante las miradas de una atónita audiencia. Con el agravante de que el programa puede servir para descubrir nuevas estrellas como Bisbal o Bustamante, o incluso periodistas de la talla de Alex Casademunt (
www.vayatele.com/2006/10/17-5518). Tan terrible como publicar una web con color 00ff00 en su barra de navegación.