Aún recuerdo con indignación un publireportaje en el que una una banda de supuestos médicos, nutricionistas, etc... recomendaban los refrescos Sunny para la chavalería. Basta asomarse a su lista de ingredientes para asombrarse con la sobredosis de colorantes que incluye esta cosa. Le meterán muchas vitaminas pero de natural más bien poco. Eso sí: ¡está buenísimo! no se que le echarán (aparte del omnipresente ácido cítrico o E-330) pero no puedes parar de beberlo; algo tan adictivo resulta cuando menos sospechoso.